Aquel domigo 23 partió bien para Piñera. La noche anterior
regresó desde Concepción en el mismo avión que Evelyn Matthei, después de
asistir a compromisos de su campaña y a un Consejo Regional del partido -que él
estimó- le había sido favorable. Ese mismo domingo apareció una excelente entrevista de él con Raquel
Correa en el Mercurio y se sentía más que tranquilo, contento. Fue a misa y
cuando volvió ya habían llegado a su casa Andrés Navarro, Carlos Alberto Délano
y otros amigos para tomar un aperitivo que terminó en almuerzo. En un ambiente
grato y relajado, uno de los tantos temas fue cómo "pegarle el palo al
gato"[*conseguir algo grande que siempre se ha deseado] en el programa de
Celedón, cómo hacer que el de esa noche fuera un programa recordado, cómo hacer para que algo
pasara... ni en el peor de los sueños habría supuesto que esa noche el gato iba
a ser él.


Comentarios recientes